
Flamboyanes 11
Una estética tropical contemporánea y serena, donde una paleta de cremas, blancos cálidos y tonos miel establece una atmósfera de calma que dialoga con la exuberante vegetación que rodea la casa.
Casa de Campo, La Romana
Una estética tropical contemporánea y serena, donde una paleta de cremas, blancos cálidos y tonos miel establece una atmósfera de calma que dialoga con la exuberante vegetación que rodea la casa. La madera de roble claro es el hilo conductor presente en techos, muebles empotrados, cabeceras y carpintería trabajada con detalles artesanales como las celosías en rejilla que aportan textura y carácter.
El rattan y el mimbre aparecen como acentos escultóricos, especialmente en la composición de luminarias colgantes que se convierte en el gesto más expresivo de la sala principal. Las tapicerías en bouclé y lino refuerzan ese lenguaje táctil y acogedor que recorre todos los espacios.
La arquitectura de techos altos a dos aguas y grandes ventanales de marcos oscuros disuelve el límite entre interior y exterior, extendiendo el mismo vocabulario de materiales hacia las terrazas. El resultado es un lujo discreto cuyo verdadero protagonista es la luz natural, la calma y la naturaleza tropical.















